Educación en museos | Parte 5 – Motivación intrínseca

Es excelente el tener salas seguras para los objetos, buenos mediadores y herramientas tecnológicas que dentro de las salas enriquecen nuestras representaciones mentales y desarrollan nuestras habilidades de pensamiento. El tener conciencia de nuestras estructuras de conocimiento y procesos de aprendizaje nos permite mejorar nuestro pensamiento y entonces ahí estamos hablando de “aprender” en un sentido distinto a la mirada tradicional.

Aún, existen otros aspectos muy importantes en el aprendizaje: la motivación será un elemento fundamental, permitirá ser perseverantes a pesar de obstáculos, podemos enfrentar el desanimo y continuar sin el acompañamiento de nadie, la curiosidad y la necesidad de satisfacer dicha curiosidad es uno de los motores de la motivación.

Las investigaciones de Mihaly Csikszentmihalyi propone que la motivación mas enriquecedora es fundamentalmente intrínseca, no se relaciona con recompensas tangibles sino cuando el proceso de aprendizaje, en sí mismo, es divertido o gratificador. En su trabajo de investigación existe un “estado de fluidez” en este tipo de experiencias donde una persona suele estar tan absorta en una actividad física o mental donde se pierde la noción del tiempo, el espacio, preocupaciones, hambre e incluso el dolor.

Las experiencias de juego enmarcadas en la exploración de materiales y situaciones produce comprensiones más profundas y complejas con un valor incalculable. La motivación en muchos sentidos depende de la exploración, el enfoque, el interés y las posibilidades por descubrir.

La intervención educativa en el museo debe incluir la participación del mediador desde diversos canales, al enfocar, dirigir la mirada, facilitando espacios y promoviendo encuentros en un equilibrio entre diversión y esfuerzo.  Entornos de mejora continua donde se realizan ciclos de desarrollo y crecimiento pueden participar en estos esquemas. El ambiente físico debe permitir estos encuentros y facilitar el reto, la reflexión y por supuesto el reto, a veces en compañia, a veces individualmente.

Desde la perspectiva de las Inteligencias Múltiples las personas pueden estar más motivadas para aprender cuando se enfrentan a retos que pueden manejar de alguna forma que no les es demasiado lejano. Cuando las actividades comienzan en una propuesta de interactividad cercana las frustraciones se reducen.

Esto suele ser distinto a la acción tradicional de los servicios educativos en los museos que suelen preocuparse más en dar respuestas que en hacer preguntas, en convertir a los públicos en observadores y receptores pasivos de información.