El atelier como un paradigma del museo de arte

Un ejemplo del cambio entre nuestra propuesta y las acciones tradicionales de las áreas educativas en los museos de arte será el atelier. Un espacio que utilizando el lenguaje museográfico propone hacer preguntas más que dar respuestas, dirigirte hacia la exploración, el descubrimiento, inferir posibilidades, crear soluciones…

Así, el atelier será un espacio que busca facilitar un proceso de experimentación en los públicos y que rompe con las metodologías tradicionales de los talleres en los museos de arte, más enfocadas en las manualidades o la copia.  Ahora, hemos querido enfocarnos en el proceso de la carrera más que en la fotografía final, porque estamos ciertos que este “caminar” este ir y volver en el pensamiento de los visitantes delinea procesos más complejos.

Entonces, este espacio invita a cambiar de un lenguaje a otro, de una forma de pensamiento a otro, al utilizar el lenguaje museográfico como plataforma fundamental es multisensorial. En ese sentido, por ejemplo, la diversidad de los materiales será más que una simple muestra estética de texturas, presenta retos cognitivos en cuanto al uso de un mismo soporte en diversas aplicaciones y para responder distintos problemas. Las texturas, formas y colores brindan múltiples posibilidades que deben romper con estructuras cómodas o soluciones estéticas comunes.

Por eso el enfoque en el proceso debe ser fundamental, ¿cuales son los elementos que construyen este proceso del que hablamos? ¿Qué preguntas se responden al observar, utilizar, comparar… ? es aquí, en el espacio del atelier donde se da este re-pensar y re-mirar lo creado; donde lo significativo toma lugar.

Es posible que la amplitud del concepto: múltiples lenguajes no se perciba de primera vista. Considero que desde el atelier, esta metáfora del expresar, comprender, hablar, traducir, interpretar… aclara y señala estos procesos de comunicación que viven las personas cuando comparten ideas acerca del trabajo de sus manos, sus ideas visibles y lo que les parece visualmente más adecuado.

Por ejemplo, ver una imagen incluye leer dicha imagen; y es esta lectura un proceso de construcción de sentido. Dibujar una idea y entonces explicar estos dibujos propios es un proceso que realizamos dentro del atelier todo el tiempo. Nuestra intención es que al utilizar el lenguaje plástico para expresar ideas y sentimientos, brindemos herramientas de interpretación. Una de las posibilidades es que los usuarios puedan llegar a percibir las emociones que despierta una imagen (creada por ellos) en el observador.

Así, puedo mirar al atelier también como una imagen de cada proyecto; no sólo por la construcción de un elemento físico que reúne todo lo que hemos pensado, dialogado y comprendido sobre un tema sino por que hace evidente lo complejo del pensamiento y la necesidad de brindar múltiples opciones de acercamiento (miradas desde el arte, la ciencia, la historia, las creencias…)

Cuando los visitantes participan en el proceso de estar en el atelier: adentrarse en una hipótesis, conversar con otros sobre lo que se ve, se siente y se piensa; construir con otros se presenta en una traducción colaborativa que permite la conversación y el uso del lenguaje.

Por otro lado, cada problemática abordada, tiene la posibilidad de enseñar la complejidad del pensamiento. Cada material e idea detrás de una composición (escultórica, escénica, plástica) brinda soluciones diversas, la expresión es compleja en si misma. Por ejemplo, el contacto con los medios del arte permite a los visitantes ampliar horizontes, mirar nuevas opciones e inferir posibilidades. En el arte los problemas pueden tener más de una solución y las preguntas más de una respuesta (Eisner, 2000).

Esta pluralidad también señala las pequeñas diferencias y esa es otra lección del arte. En el acercamiento a una expresión artística tratemos de observar más de cerca, a tomar en cuenta toda imagen, sonido, textura, aquí cada detalle es importante. Solemos fijar nuestra mirada en lo más evidente pero no olvidemos, las artes suelen utilizar muchos subtítulos (Eisner, 2000)