La mente creativa y el museo

La creatividad es reconocida en la actualidad como un valor intrínseco de nuestra época. La innovación define en muchos sentidos el devenir de nuestro mundo no solo en el contexto de las aplicaciones tecnológicas sino también en la moda, la comida, los medios de comunicación, el ejercicio y propuestas de espiritualidad.

Existe una diferencia básica entre el proceso de síntesis y la creación, necesariamente la creación no implica algo funcional en un primer termino, siempre son experimentaciones y nuevas miradas o perspectivas. No implica la revisión y aplicación de elementos probados sino una expresión de la prueba, el experimento, la incertidumbre.

El pensamiento creativo se vuelve fundamental y debemos motivar: la resolución de problemas de maneras ingeniosas, las nuevas perspectivas, la exploración abierta y el juego como un espacio para descubrir donde no hay respuestas correctas o incorrectas. Será el motivar a que la información y contenidos presentados puedan ser transferidos a otras formas nuevas e imprevistas.

En el contexto del museo al diseñar espacios y programas proponemos que:

  • Se privilegie el juego y la exploración
  • Existan niveles de retos que subrayen la búsqueda de posibilidades y respuestas innovadoras
  • Se dé un lugar predominante a la imaginación como motor de nuevas ideas y relaciones
  • Se conciba a todo el museo como un gran laboratorio e incluso se permitan espacios para investigar y experimentar de forma abierta y libre

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